Te haz preguntado alguna vez: ¿qué muchas cosas tengo que hacer antes de hacer esto o aquello? Yo sí y se que tú también.
Llevo hace un tiempo con un sticker en mi computadora que dice la frase: “un día a la vez”. Claro está, es fácil decirlo pero un poco complicado de poner en acción. Vivimos vidas con muchas roles, tareas, obligaciones y planes. Dentro de todo esto, perdemos la perspectiva de que solo tenemos ciertas horas para realmente cumplir con todo y es ahí donde se activa el estrés, la ansiedad y la incertidumbre en nuestra mente.
Actualmente, estoy esperando mi segundo bebé. Y este proceso a sido bien diferente que al primero. Tanto así que, me hospitalizaron para observación por una semana. Te soy honesta, la experiencia no fue mala. Sin embargo, fue un tiempo de espera sin respuestas claras. Fue un tiempo donde viví literalmente “un día a la vez”. Cada día me hacían diferentes pruebas, me inundaban de preguntas y múltiples doctores entraban y salían. Pasé tiempos largos de silencio dentro de aquella habitación.
Uno de los días de mi estadía no pude mas y me quebranté. No podia mas estar allí. No sabia lo que pasaba con mis pruebas, ya mi cuerpo estaba incómodo. No tenia descanso profundo en la noche. Y comenze a cuestionar si Dios estaba conmigo. El miedo a lo desconocido, el no tener el control absoluto de mis alrededores no me dejaba ver todo lo bueno que Dios hizo en esa semana.
Fue ahi donde tuve que volver a ver ese mensaje en mi computadora donde decía: “un día a la vez”. Las palabras llenas de sabiduria de mi esposo y un poco de “though love” en ese momento me ayudaron a entender que hay momentos de larga espera donde Dios realmente está cuidando de ti y trabajando detrás de esa cortina azul. Al final de ese periodo, Dios quiere que reconozcas que fue solo su mano que te sostuvo.
Este periodo de embarazo he podido sentir la paz de Dios en medio de los diagnósticos y de las citas médicas. Su palabra realmente a fortalecido mi alma, mi cuerpo y mi mente. Algunos de los versos que repetí todos los días fueron:
“20 (21) Dios cuida de ellos y no sufrirán daño alguno.”
Salmos 34:20 TLA
“»Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.”
Josué 1:9 TLA
“Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes.”
1 Pedro 5:7 TLA
“Sin embargo, si esperamos recibir algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo con paciencia.”
Romanos 8:25 TLA
Estos versos no son solamente palabras, son promesas de que Dios tiene cuidado de ti. Una vez que tu comprendes que hay cosas que uno no tienen el control, ahi es donde vivir por fe se hace realidad. Vivir por fe elimina la ansiedad, disminuye el miedo y te permite vivir confiado en que al otro lado Dios está trabajando.
He aprendido a no tomar lucha con el día. Ha soltar tareas que no tienen prioridad. Ha vivir agradeciendo a Dios por el día de hoy y saber que él tiene la provisión para hoy y mañana. Si estás pasando por momentos de ansiedad, estrés o incertidumbre quiero que sepas que Dios tienen el control.



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