Todos los años escuchamos las plataformas educativas de los políticos en sus campañas. Con el fin de buscar arreglar el sistema educativo formal. A mi entender, esto no es la manera. Por que la realidad es que no es el gobierno el que debe de proveer la educación para “arreglar” la sociedad, sino que la educación tiene que ser, en su totalidad en casa. No me refiero a la modalidad de “homeschooling”, más bien al desarrollo de niños y niñas con valores y principios para ser una sociedad mejor.
La educación académica es sumamente importante para el desarrollo intelectual del ser humano pero no desarrolla el caracter. Sí, es bueno saber de matemáticas e historia pero eso no va a ser que tus niños sean honestos, que tengan principios o que no usen drogas. Estos principios deben de ser enseñados en el hogar por un núcleo familiar.
Es bien fácil hecharle la culpa a otro, en este caso el gobierno y hasta las redes sociales, de ser el responsable de educar a tus hijos mientras en la casa no hay orden. Las escuelas no deben de ser el lugar de arreglar a los niños. La educación académica, su deber principal es preparar a los niños para servir en un futuro en esta sociedad. Así creando profesionales en diferentes campos, creando empresarios y hasta políticos educados.
Algo que nunca he estado de acuerdo con el sistema educativo de las universidades es que contratan profesores, que en vez de educar buscan adoctrinar. ¿Y cual es la diferencia?
Según la Real Academia Española, educación es la formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas de acuerdo con la cultura y las normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen. Y adoctrinar es inculcar a alguien determinadas ideas y creencias. Es tarea de nuestros padres inculcar en los hijos ideas de ser un buen ciudadano, en creer en Dios, en crear en nosotros el sentido de respeto hacia los demás.
La culpa de que la sociedad sea una corrupta e inestable, no es de el gobierno, ni de las escuelas. Es responsabilidad de nuestra familia que se despojó la respondabilidad de la educación en el hogar.
El proceso educativo es uno infinito ya que el ser humano nunca deja de aprender. No dejemos que nuestros niños sean adoctrinados con ideologías erróneas.

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