¿Alguna vez has sentido ansiedad por tener algo listo o querer comprar algo con un afán tan grande que te desesperas?
Creo que todos en algún momento lo hemos sentido. La ansiedad es un “estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad” según el diccionario de Oxford.
¿Qué provoca que te de ansiedad?
A mí, durante los primeros días de estar encerrados en las casas durante la pandemia me dio ansiedad (temor) por el que pasará mañana y que pasaría si uno de mis familiares más cercanos tenia dicho virus. También, me da ansiedad cuando ocurre algo que yo no tengo el control. ¿Cómo lo siento? Mi cuerpo literalmente se me desorganiza. No me da sueño, se me quita el apetito, me da hasta dolor de estómago y dolor de cabeza.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando tienes ansiedad?
Bueno, nuestro cerebro es, podemos decir, el cpu (torre de control) de nuestro cuerpo. Todo lo que se desequilibra en el cerebro afecta cada órgano en nuestro cuerpo. Según la neurociencia nuestro sistema límbico se ve grandemente afectada ante un estímulo de ansiedad. El sistema límbico está compuesto de diferentes zonas cerebrales como lo son: la amígdala, la ínsula, el cuerpo estriado ventral, el hipotálamo, las regiones ventrales de la corteza cingulada anterior y de la corteza prefrontal.
Si adentramos a la amígdala y el hipocampo, estas estructuras localizadas en el lóbulo temporal están relacionadas con la supervivencia y el miedo. Por ejemplo, si ocurre una amenaza delante de ti, la amígdala se activa para indicarte que te alejes. El hipocampo funciona como una repetidora de memorias. Es aquí donde se almacenan recuerdos positivos o negativos para poder repetirlas o evitarlas en una situación futura. ¿Por qué te explico todo esto del cerebro y la ansiedad? Porque la ansiedad a largo plazo tiene un efecto dañino en el cerebro. Puede ocasionar depresión y hasta otros desórdenes neuropsiquiatrícas.
¿Qué dice la palabra De Dios sobre la ansiedad?
En el libro de Mateo 6, específicamente los versos del 25-34, nos habla sobre el afán y la ansiedad. Si leemos el verso 33 y 34 nos dice: 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
¿Qué nos quiere decir esta porción de la palabra sobre la ansiedad?
Dios tiene el control de todo. Si leemos desde el verso 25, podemos ver como Dios le provee alimento a los animales. Vemos como Dios nos explica que él nos proveerá la comida, la bebida y sabe todas las necesidades que tenemos.
Solo hay que hacer una sola cosa: Buscad primero el reino De Dios y su justicia y todo será añadido. Segundo, que no te desesperes ni estés inquieto por el día de mañana, si aún hoy no se ha acabado.
Soy testigo de que cuando uno pone nuestras preocupaciones e inseguridades ante Dios él se encarga de todo. Nuestra mente se bloquea ante situaciones y se nubla. Por esto es importante que tu mirada siempre esté puesta en Dios porque él sabe lo que necesitas y te proveerá todo lo necesario.
Si estás pasando en estos momentos por un momento de ansiedad o de depresión, quiero orar por ti. Escríbeme por las redes sociales en Instagram y en Facebook como @christiannotes o @cristioquendopr
Quiero ser de bendición para tu vida y ponerme en acuerdo contigo.
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