El poder del cambio.

Todos pasamos por cambios. Cambios de ideas, cambio de actitudes, de trabajo, de momentos en la vida y hasta cambios en nuestro cuerpo. La palabra cambio viene del verbo cambiar que significa el desprenderse de una cosa para recibir otra en su lugar. Existen personas que le tienen miedo al cambio. Por alguna razón en su vida, le dan poder al miedo para que gobierne sus acciones diarias y sus pensamientos.

Los cambios son inevitables. Todos los días cambiamos. ¿Cómo? Crecemos, cambiamos de ropa, cambiamos dinero, cambiamos actitudes y cambiamos nuestro nivel de aprendizaje. Por eso digo que el cambio tiene poder. Claro, si este cambio es positivo, bienvenido sea. Pero si el cambio es negativo, no lo quiero. El cambio trae consigo nuevas ideas, nuevas oportunidades para mejorar, trae fe y trae crecimiento.

Uno de mis versos favoritos es Romanos 12:2 donde dice en la versión Reina Valera:

2. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

La palabra transformaos significa cambio. Y precisamente este verso nos habla de que nuestra mente debe de cambiar para entender que la voluntad de nuestro Padre es buena y perfecta.

El cambio tiene un poder que debemos de utilizarlo para bien. Estamos viviendo en un mundo donde algunos quieren cambiar nuestros valores y conductas para beneficio de agendas políticas, para cosas que moralmente y biológicamente van en contra de la naturaleza humana.

No dejes que la moda cambie tus valores y tus convicciones. Se tú el cambio que los demás se vean forzados a cambiar porque ven en ti un crecimiento espiritual, un cambio positivo.

Se tú el cambio positivo para otros.

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