¿Alguna vez has escuchado la expresión: “la cara es el espejo del alma”?
Cicerón, un orador, político y filósofo italiano de la década a.C. dijo esta frase: “la cara es el reflejo del alma y los ojos sus delatores”. Lo que significa que es en el rostro que se puede ver reflejado el estado de salud y de ánimo de una persona, así como su carácter.
Quiero hacerte una pregunta: ¿cuando te miras al espejo, qué vez? Ya sé lo que me vas a decir: tu reflejo. Pero además de ti, ¿qué vez? ¿Felicidad, tristeza, mentiras, frustraciones, marcas? Todos hemos estado ahí. Tratamos de tapar con maquillaje o con una sonrisa lo que realmente sentimos o quien realmente somos. También hay veces que en el rostro podemos ver el verdadero sentir de una persona.
Veo a muchas personas en las redes sociales que se toman fotos tan espectaculares que uno pensaría que son felices y perfectos. Pero la realidad es otra. Cuando realmente vemos su cara vemos reflejado la corrupción que hay en sus almas.
En Génesis 1:26-27 nos confirma que somos imagen y semejanza de Dios. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”
Cada día oro para que mi rostro y mis acciones sea un reflejo del amor de Dios. Que cuando esté en un grupo o tenga la oportunidad de hablar con una persona vean el reflejo de Dios en mi vida y como Él ha transformado mi alma. Cada vez que predico o que escribo estos blogs, le pido al Señor que su palabra se refleje y que no sea la mía. Que yo pueda ser un instrumento útil para que su palabra llegue a otros que la necesitan.
“La tristeza y la alegría se reflejan en la cara.” Proverbios 15:13 TLA
Fuentes:
https://cvc.cervantes.es/lengua/refranero/ficha.aspx?Par=58843&Lng=0

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