Esta semana mientras veía un poco las redes sociales leí un escrito sobre la madre de las primerizas como lo soy yo. Y quise dedicárselo a mi madre porque mejor no pudo estar escrito. Eso sí lo modifique para hacerlo mas personal.
Mientras todos ven a la nueva criatura nacer, la madre de la nueva mamá está viendo a su hija convertirse en madre.
«La madre de la madre aún no es abuela, porque primero está ayudando a su hija a convertirse en mamá».
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«Llora porque le duelen los pechos, llora porque desconoce cada día, llora porque le duele el cuerpo y el sueño».
«La madre de la madre lava ropa manchada de popó y leche porque sabe lo duro que es convertirse en madre».
«En la madrugada piensa en cuántas veces su hija habrá despertado, y abraza a la bebé por la mañana para que su hija duerma al menos otra hora».
«Le da de comer porque sabe que necesita las fuerzas para aguantar el día y al menos tener una sonrisa».
La madre de la madre ve a su hija de otra perspectiva. Ni su esposo, suegra, familiares y amigos la ven como la ve su mamá.
«La madre de la madre hace una pausa en su vida para atender, ella vuelve a ser madre mientras enseña como cambiar pañales, mientras baña al recién nacido, mientras da de comer a su hija, mientras consuela al bebé y a una hija que confundida llora igual.
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«Ése es su papel de madre ahora, estar presente cuando más la necesitan».
«Porque la madre de la madre le da a su hija alas para que pueda volar, le da de nuevo los cimientos para que se vuelva a construir en esta nueva etapa y descubra su nueva identidad».
«Todas las madres recién nacidas necesitan a su lado a otra mujer que sepa lo que está por venir, que entienda lo frágiles que son los primeros días»
Y tú lo eres y mucho más. Gracias por ser mi mamá.
Att. Cristina
Texto copiado de:
Texto inspirado en el texto de Marcela Feriani

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