Un poco controversial el decir no soy igual que tú pero es la verdad. No soy igual que la chica que está a mi lado y realmente no quiero serlo. Esta semana he pensando mucho en la igualdad, en las influencers y Kylie Jenner. Sí, Kylie Jenner. Me hice esta pregunta: ¿por qué las chicas hoy en día quieren ser igual a Kylie Jenner o a otras «influencers» de maquillaje y moda? Claro, viniendo de una persona que no le gusta el maquillaje o la moda high fashion pensarían que es normal el que diga eso. Lo digo por que veo muchas niñas y jóvenes literalmente queriendo copiar todo sobre una persona que ni siquiera aporta nada para la sociedad.
Cuando yo pienso en una mujer a la que quiero aspirar ser algún día, no veo a las «influencers» que pintan sus «perfectas» vidas en stories de Instagram. Tampoco pienso en personas que pasan todo el día subiendo fotos de sus manicuras y «latte» a los feeds. Creo que si vas a ser una persona de influencia para la sociedad debes de aportar algo positivo.
Si Instagram o Facebook hubiera existido hace muchos años atrás, más chicas y jóvenes quisieran imitar la valentía de Rosa Parks, la templanza de Teresa de Calcuta, el respeto que le tenían a Eva Perón, la voz de la activista Malala Yousafzai, la solidaridad de Diana de Gales, los talentos de Julia de Burgos y muchas otras más. Todas ellas tienen algo en común, ser mujer. Pero ninguna es igual a la otra.
En muchos países, celebraron ayer el día internacional de la mujer. Una celebración al esfuerzo de las mujeres que cambiaron las leyes y costumbres de esta sociedad. Y otras deciden protestar por igualdad y otros derechos. Creo que las manifestaciones son buenas cuando se lucha por algo en específico. Si no fuera por la protestas de las mujeres mencionadas anteriormente, muchos de los beneficios que hoy tenemos no los tendríamos.
Las protestas que mujeres puertorriqueñas hacen todos los años al frente de donde trabajo no tienen sentido. Se tapan las caras, se desnudan, gritan y gritan por todo y no logran nada. Y si ellas dicen protestar por mis derechos y por la igualdad están equivocadas; por mí no están peleando. Yo no quiero ser igual que ellas. Si creo en que todos y todas tenemos que luchar por mejores salarios, mejores sistemas de salud, de una mejor educación y de mejores sistemas de gobierno pero no por el aborto ni por el maltrato.
Desde que salí de la escuela superior me aseguré de buscar estudiar y trabajar por lo que quería en mi vida. De tener una buena profesión y de encontrar una buena pareja para que me apoyara y hacer una familia. Hoy soy una mujer trabajadora y muy feliz de ser quien soy. Nunca he querido imitar a nadie. Todos los días aspiro a ser una mejor persona y de aprender más para poder enseñarle a mi hija ser una mejor versión de ella y con mis acciones demostrarle que si se puede hacer única.
No tengo el label de «instagram influencer» pero si lo tuviera me gustaría decirles que no sean iguales a otras. Tus atributos, tu belleza, tu forma de ser, es lo que te hace ser única. Dios te hizo tan perfecta que cuando miras tus huellas de las manos no soy iguales ni siquiera a la de tu mamá. So, básicamente lo que quiero decirte es que no seas una copia. Sé auténtica al punto que otras te admiren por quien eres y no por ser la mejor copia.
Con mucho amor, Cristina.

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