¿Cuántas veces has tomado una foto de un paisaje hermoso en #instagram?
Varias veces.
Y, ¿cuánto tiempo tardas en buscarle un filtro? Mucho, para al final no ponerle ningun filtro por que el paisaje es demasiado de lindo para ponerle uno.
Así nos pasa en la vida todos los días.¿Por qué?…
Vivimos rodeados de una generación donde, mientras más filtros le pongas a una imagen, más “cool” se ve nuestras vidas. Buscamos tapar con filtros nuestras imperfecciones con para buscar la aceptación de los demás.
Y la mayoría del tiempo, nos dirigimos ante Dios en oración, tapando lo que realmente nos pasa. Buscan el mejor filtro para aparentar ser perfectos ante El, cuando lo que busca Dios es que te le presentes tal y como eres.
Cuando vas a la palabra, nos encontramos con historias en las cuales Dios utilizó personas imperfectas para hacer grandes tareas. No buscó a los más lindos en Instagram o los más populares en Facebook; sino a los que el mundo no entendía, a los que fueron rechazados, a los imperfectos.
Pero algo tenían todos en común. ¿Qué era?
Su forma de ser, #sinfiltros.
Para hablar con Dios no existen filtros. No tienes que tapar tu vida, ni tus imperfecciones, ni siquiera tus temores para hablar con el Padre. El nos acepta tal como somos. Dios te acepta todo el tiempo. Vive tu vida #sinfiltros. No tengas miedo de expresar que le crees a Dios.

Te reto a que subas una #selfie en tu #instagram #sinfiltro y le pongas al caption: “Dios me ama #sinfiltro y a ti también”
***No te olvides de tagearnos para compartir contigo este movimiento.
En el próximo blog hablaremos de una persona en la biblia que dejó su filtro a un lado.
Escrito por: Cristina Oquendo
@christiannotes
#christiannotes
#bible
#imperfectabelleza
#perfect
#God

Deja un comentario