
Antes del sábado 13 de agosto de 2016 Puerto Rico era un país lleno de malas noticias, un lugar donde se hablaba sobre la violencia, política, la deuda y la pobre educación del país, mientras que en Brazil se celebraban las Olimpiadas Rio 2016. Puerto Rico contaba en estos eventos deportivos con muchos talentosos atletas, entre estos Monica Puig.
Llegó el sábado, momento muy esperado porque nuestra Monica estaba compitiendo contra la alemana Angelique Kerber, tenista profesional con ranking # 2 en el mundo. Como ya muchos conoces, Puig tenia todo a su contra; las críticas de la prensa, su ranking #34. Pero nada de eso detuvo a la tenista a ganar en las primeras rondas camino al oro.
Ese sábado una joven puertoriqueña de 22 años logró ganar la medalla de oro en tenis femenino en Rio 2016. Monica no solo ganó sino que logró la union de un pueblo completo para celebrar en grande que una de las nuestras ganó. Un día donde la violencia secó, la triste se fué y los temas de política por varias horas pararon.
Y es que si algo podemos aprender de este triunfo es que Puerto Rico necesita mas momentos como estos, donde la pasión por el logro de una joven ganar una medalla nos levante de nuestras sillas y luchemos por un propósito. Porque eso fue lo que hizo que Monica Puig ganara: el luchar por un propósito.
En 1 de corintios nos dice que no debemos de luchar sin un propósito. Ella luchó por un propósito. Desde años atrás cuando ella era una aprendiz, cuando tuvo que sacrificar muchas de las cosas que hoy jovenes disfrutan, su meta era siempre ganar.
En varias entrevistas que le hicieron póstuma a su victoria, la tenista hace mención de su fe cristiana y que antes de la competencia oró para que Dios le diera paz y coraje para vencer a sus oponentes. Nunca dejó que su miedo a perder fuera mayor que el talento y propósito que Dios tenia para ella.
Puede ser que después de este logro, Puerto Rico vuelva a ser una isla donde se hable de la violencia, de la política y de los problemas económicos. Pero si algo se puede decir, que el triunfo de nuestra Monica Puig nos levantó la fé de luchar por lo que queremos, que todo es posible si podemos creer y que los sacrificios que hacemos a la larga dan frutos.
Escrito por: Cristina Oquendo Morges Creadora del Blog Christian Notes

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